La primera piedra del Cementerio Colón se colocó en el año 1871 (aunque ya se realizaban entierros en el lugar desde 1868) y fue el segundo cementerio de La Habana, después del Espada. Se dice que a causa de las epidemias y la guerra contra España, ya el cementerio Espada no era suficiente para la cantidad de enterramientos que se llevaban a cabo en esos años.
Las obras duraron alrededor de 15 años. Fue construido por el arquitecto español Calixto de Loira, quien fuera más tarde enterrado en la Galería de Tobías (irónicamente, su primer monumento). Sin embargo, no fue hasta la primera mitad del siglo XX que tuvo verdadero auge constructivo y artístico.
Muchos cubanos viven en la ciudad sin pensar jamás en visitar el cementerio, sin saber toda la historia que se esconde en cada piedra, ni las hermosísimas y valiosas estatuas y monumentos que atesora. Para mí, era un verdadero placer entrar en sus 57 hectáreas y, a la sombra de los grandes árboles y al amparo de una brisa fresca, perderme durante horas por sus callecitas llenas de ángeles y querubines.

Muchas tardes de cinemateca en el Chaplin terminé, cámara en mano, en el cementerio más hermoso de Cuba y considerado uno de los más valiosos que existen en el mundo. Conocí a dos de sus guías, incluyendo el famoso y encantador Papá Gerardo, y con ellos descubrí historias maravillosas.
El nombre del cementerio se debe a que en él pensaban enterrar los supuestos restos de Cristóbal Colón en la avenida principal*, donde se encuentra la capilla. Aunque nunca llegaron al lugar, las familias más adineradas compraron las áreas aledañas, con la esperanza quizás de estar cerca del almirante, y allí mandaron a construir hermosos monumentos. Los encargados de esculpir las estatuas fueron los más afamados artistas de finales del siglo XIX y primera mitad del XX.
Entre ellos estaban:
- José Vilalta de Saavedra (grupo escultórico “Fé, Esperanza y Caridad” y La Milagrosa)
- Rita Longa (versión moderna de La Piedad, de Miguel Ángel)
- Agustín Querol (Monumento a los Bomberos)
- René Portocarrero
- Juan José Sicre (el mismo que esculpió el José Martí de la Plaza de la Revolución)
- Miguel Melero, etc.

Entre las tumbas más imponentes se destacan: familia Falla Bonet, la de los bomberos, capilla de Catalina Lasa, La Milagrosa, la tumba pirámide, etc.
Mención especial merece la tumba del Dominó.
Mi galeria del Cementerio en SmugMug.
*Este dato no lo he podido verificar en internet, pero lo recuerdo muy bien de la información que me fue dada en aquellos años. Si puedes verificarlo, por favor escríbeme a info@liset,org.
Alguna información fue tomada de la Guía de Arquitectura de La Habana
LIBRO DE FOTOS DEL CEMENTERIO:

























