Patrimonio Mundial de la Humanidad, junto al Valle de los Ingenios
Trinidad puede que tenga una de las historias más sufridas de Cuba.
Es un municipio de la provincia de Sancti Spíritus y una de las primeras siete villas fundadas entre 1512 y 1514, casi todas por el tristemente célebre Diego Velásquez.
Antes de su llegada, existía allí un comunidad de aborígenes, asentada en el cacicazgo de Guamuhaya.
Originalmente, Trinidad se fundó (a finales de 1513) en las márgenes de la Bahía de Jagua, donde hoy se encuentra Cienfuegos, pero fue trasladada meses después hacia su lugar definitivo por problemas estratégicos: la comunidad de indios que allí vivía le servirían de mano de obra barata (entiéndase esclavos) a los españoles para explotar unas pequeñas minas de oro que también se hallaban cerca. Por ello, en el 1514, quedó definitivamente establecida la Villa de la Santísima Trinidad, cuya ceremonia de fundación se llevo a cabo en la Plazuela del Jigue. Allí aún se ve una antigua cruz de madera y un jigue pequeño. Casi todas las ciudades en Cuba se fundaron bajo la sombra de un árbol, y el que ha ido a Cuba o nació en ella, se imaginará por qué. Bastante deben haber sufrido los españoles nuestro calor con esas ropas, para además tener que fundar villas parados en el sol.
Por un tiempo, no fue Trinidad una ciudad muy destacable. Hubo momentos en que prácticamente quedo despoblada, como cuando pasó Hernán Cortés buscando hombres que lo ayudaran en la conquista de México, y las familias que quedaron se trasladaron a Sancti Spíritus. En esos tiempos, como dato curioso y único en nuestra historia, los indios se encargaron con éxito del ganado y otros negocios dejados por los españoles.
Pero la historia de esta ciudad (que ahora cuenta con unos 70 mil habitantes) se tornó sorprendente ya para finales del siglo XVIII.
Hubo un acontecimiento que tuvo una enorme repercusión en Cuba: la Revolución de Haití, de 1791 a 1804.
Haití era el primer productor de azúcar de caña del mundo (la de remolacha se comenzó a consumir décadas más tarde) y al quemarse las plantaciones durante la guerra, Cuba ocupó su lugar. La creciente demanda aceleró la producción azucarera de una manera incontenible. Hubo muchas otras consecuencias para Cuba, económicas y políticas, pero esta fue de un impacto tan grande que durante casi dos siglos la isla se convertiría en un país prácticamente mono productor. Se talaron grandes áreas de bosques para plantar caña de azúcar y Cuba se volcó totalmente hacia ese renglón. Así surgió la llamada Sacarocracia cubana, la aristocracia cuyo dinero provenía del azúcar.
El azúcar y la trata negrera – directamente ligada a la primera – eran los grandes negocios.
Trinidad lo tenía todo: un hermoso valle (Valle San Luis, más tarde conocido como el Valle de los Ingenios) justo detrás de la ciudad, las montañas del Escambray al lado, el mar al frente con su pequeño puerto de Casilda, por donde podían introducir los esclavos para trabajar en las plantaciones y sacar el azúcar producido, comerciando con el resto de las islas del Caribe y países aledaños.
Trinidad se convirtió, en solo unas dos o tres décadas, en una de las principales ciudades productoras de azúcar del país. Las familias que poseían los ingenios – los cuales llegaron a ser mas de 60 – eran tan ricas que mandaban a comprar sus ropas, sus muebles, sus adornos, a Europa o Asia. Construyeron no solo hermosas haciendas, sino casas coloniales de increíble valor histórico que hoy se conservan o están esperando restauración, y que los cubanos llamamos “palacios trinitarios”. Son muchas las historias de las competencias entre las familias ricas para ver quien tenía más dinero, como la de aquel que quiso decorar el piso de su hacienda con monedas de oro y las autoridades dijeron que solo lo autorizaban si las ponía verticales para no pisar el rostro de Su Majestad, lo cual persuadió al cruel y riquísimo Don Mariano Borrel. El mismo que, se dice, enterró sus tesoros en las inmediaciones de su hacienda en el Valle, matando a los cuatro esclavos escogidos para enterrarlo y así ser él el único que conociera el secreto. Y, tanta fue su avaricia, que dicen los trinitarios que aún su fantasma vive en la casa, tratando de proteger su tesoro de aquellos que han cavado tratando de encontrarlo. De historias del jinete y el caballo sin cabeza, de la llorona, de todo tipo de fantasmas y supersticiones, está llena Trinidad.
Después de tanto esplendor – que como siempre solo disfrutaron algunos, pues la mayoría de la población trinitaria es descendiente de aquellos esclavos que trabajaban en las plantaciones, o artesanos pobres – Trinidad cayó en una crisis total. A mediados de ese mismo siglo, muchos factores vinieron a dar al traste con la economía de la ciudad: se descubre el azúcar de remolacha; comienza una crisis mundial que provoca la disminución de los precios del azúcar de caña; se inician las guerras de independencia en el país; y la revolución industrial que exigía nuevas tecnologías y eliminaban el trabajo esclavo. Sin dejar de mencionar que los blancos comenzaron a temer una revolución como la de Haití en las ciudades donde se concentraba el trabajo esclavo y, por lo tanto, dominaba la población negra.
En vez de seguir adelante o reinvertir capitales, como hicieron las otras provincias, los ricos trinitarios decidieron que era hora de abandonar la ciudad, tomaron sus riquezas y volvieron a España, o se mudaron a Sancti Spíritus, La Habana o cualquier otro lugar de la isla con mejores posibilidades económicas.
Trinidad quedó irremediablemente arruinada. En solo un siglo, la ciudad fue de lo sublime a lo ridículo, y nunca más se levantó de sus cenizas.
A pesar de que hoy se le llama “La Bella Durmiente” de Cuba, por los proyectos de restauración que la han avivado y embellecido, no todos los habitantes corren la misma suerte que algunas de sus edificaciones. Muchos viven en condiciones pésimas, he visitado casas en Trinidad que recuerdo como las más pobres que he visto en mi vida. Y no están precisamente en esa hermosa Plaza Mayor y sus palacios coloniales, sino más adentro, en barrios donde hay gente que vive en casas con piso de tierra, las paredes son pedazos de madera que no llegan ni al piso ni al techo, sin puertas ni lámparas.
Pero la arquitectura colonial trinitaria es algo maravilloso.
Las amplias casas de un solo piso, con sus arcos decorados y sus ventanas gigantescas para poder dejar correr el aire. La sala que continúa al comedor con columnas divisorias y dando una sensación de amplitud y frescor poco visto en La Habana. Los cuartos siempre a los lados y, al final, el patio, lleno de cerámicas y plantas. Por último, la cocina y el baño, a cada lado del patio.
Para mí, las casa trinitarias son de las casas más bellas de nuestra isla, y Trinidad, una joya que no solo hay que preservar, sino que hay que salvar.
Pero la salvación no solo la necesita Trinidad, es un problema mucho más serio que una pequeñita ciudad que tiene la naturaleza a su favor: el Mar Caribe que baña sus costas, la playa más linda de la zona central y sur, el hermoso valle con su historia única y su simbólica Torre Manaca-Iznaga, y las maravillosas montañas del Escambray, donde hay un sitio mágico que se llama Topes de Collantes.
Para conocer más sobre la historia de Trinidad, haz clic aquí.
Muy buen escrito pero sólo una cosa…Trinidad fue fundada con el nombre de “La Trinidad”, en honor del pueblo natal de Diego Velázquez en Cuellar, Segovia. Así se llamaba la parroquia de su pueblo y así quiso ponerle a la tercera villa fundada por él. Si quieres saber más sobre Trinidad busca en google Carlos Joaquín Zequera, y tendrás mucha información, él es el recientemente fallecido Historiador de Trinidad. O también en la web http://www.guije.com y también. soy trinitaria y adoro la historia de mi pueblo y su indescriptible belleza y te doy las gracias por dedicarle tu tiempo.
Hola Raymaluz, Trinidad es una ciudad hermosisima, asi que no es una molestia, sino un placer dedicarle tiempo.
Tengo entendido que se llamaba La Santisima Trinidad, como comente arriba, no es asi?
Si, se que Zequera era el historiador, de hecho siempre pasaba por su hermosa casa verde, de la que tengo foto. En el Guije es que consigo mucha de la informacion, pero mil gracias por tus sugerencias.
Por ahora solo estoy hablando de manera general porque quiero hablar de muchas otras cosas, pero en el futuro es buena idea chequear los escritos del historiador.
Hola Liset:
Me llamo Yuli y soy Trinitaria. Quiero expresarte lo lindo que ha sido de tu parte tomarte el tiempo y dedicacion escribier sobre la historia y origenes de ese pueblo tan bello donde yo cresi y me crie. Gracias por compartir con todos los trinitarios esas hermosas fotos y darme la oportunidad de volver a ver esas lindas calles por las que tantas veces camine cuando era nina. Gracias te doy de todo corazon Yuli
Muy buen escrito pero sólo una cosa…Trinidad fue fundada con el nombre de “La Trinidad”, en honor del pueblo natal de Diego Velázquez en Cuellar, Segovia. Así se llamaba la parroquia de su pueblo y así quiso ponerle a la tercera villa fundada por él. Si quieres saber más sobre Trinidad busca en google Carlos Joaquín Zequera, y tendrás mucha información, él es el recientemente fallecido Historiador de Trinidad. O también en la web http://www.guije.com y también. soy trinitaria y adoro la historia de mi pueblo y su indescriptible belleza y te doy las gracias por dedicarle tu tiempo.
Hola Raymaluz, Trinidad es una ciudad hermosisima, asi que no es una molestia, sino un placer dedicarle tiempo.
Tengo entendido que se llamaba La Santisima Trinidad, como comente arriba, no es asi?
Si, se que Zequera era el historiador, de hecho siempre pasaba por su hermosa casa verde, de la que tengo foto. En el Guije es que consigo mucha de la informacion, pero mil gracias por tus sugerencias.
Por ahora solo estoy hablando de manera general porque quiero hablar de muchas otras cosas, pero en el futuro es buena idea chequear los escritos del historiador.
un placer que hayas pasado, gracias.
Mira, de hecho el enlace que puse aqui arriba es justo del Guije.
Hola Liset:
Me llamo Yuli y soy Trinitaria. Quiero expresarte lo lindo que ha sido de tu parte tomarte el tiempo y dedicacion escribier sobre la historia y origenes de ese pueblo tan bello donde yo cresi y me crie. Gracias por compartir con todos los trinitarios esas hermosas fotos y darme la oportunidad de volver a ver esas lindas calles por las que tantas veces camine cuando era nina. Gracias te doy de todo corazon Yuli
Yulixsy, me alegro que lo hayas disfrutado. Disculpa que no respondiera antes pero estaba de vacaciones.
Cuando tenga mas tiempo seguire subiendo fotos.
un saludo y gracias por la visita