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About Havana

4 Comments
July 3rd, 2009

habana

¿Qué misterio tiene esa ciudad bañada por las aguas del golfo de México para que los poetas anuncien “Si no existieras, yo te inventaría, mi ciudad de La Habana”?

¿Qué magia provoca canciones como “Si mis ojos te abandonaran, yo te juro que voy a morirme de amor y de ganas de andar tus calles”?

¿Será amor de hijos o es ciertamente un poder especial que ejerce la capital en todo el que respira su aire?

Yo no soy quién para responder esta pregunta porque es evidente que estoy parcializada. Adoro esa ciudad y es difícil estar lejos. El fantasma de La Habana me sigue los pasos. No es sólo la belleza de su convaleciente arquitectura, su trágicamente hermoso malecón o sus imponentes fortalezas; es su gente y su cadencia lo que le da una vida inusual, a pesar de todos sus males.

Pero no sólo es así en tiempos modernos. Importante debe haber sido La Habana cuando los españoles decidieron que era mejor recuperarla y entregar la Florida a los ingleses allá por el año 1763.

España no encontró muchos tesoros en Cuba, pero sí un puerto donde anclaría todos los barcos que venían, llenos de riquezas, del resto de sus colonias. Una bahía segura, en una isla que era la antesala de las Américas. Allí se reuniría la Flota de la Plata, barcos provenientes de Veracruz y Cartagena, con todas las riquezas extraídas de las colonias, para salir hacia España en un gran convoy resguardado por buques armados.

La Habana se convirtió en el principal puerto de escala de España en las Américas, y así creció la ciudad más allá de sus muros. Para protegerla de los tantos ataques de corsarios y piratas, se construyeron las fortalezas (primero, el Castillo de la Real Fuerza, y más tarde el Morro y la Punta) y una gran muralla delimitando la ciudad, lo que sería hoy la Habana Vieja. Esta muralla comenzó a construirse alrededor del 1671 y demoraría tanto que cuando se terminó, unos 100 años más tarde, ya había una gran parte de la población viviendo en el área extramuros. En 1863 se comenzó a desmantelar. Hoy, en algunas partes de la Habana Vieja, aún pueden verse vestigios de la muralla (especialmente frente a la Terminal de Trenes).

Otra prueba de su existencia es la ceremonia del cañonazo de las nueve, el cual anunciaba originalmente la apertura y el cierre de las nueve puertas de la ciudad y la cadena que cerraba la bahía.

Creció La Habana hacia el oeste y sur y hoy alcanza más de 700 kilómetros cuadrados. En los cuatro donde se encuentra la Habana Vieja, se reúnen alrededor de mil edificios de valor histórico, sin contar los de Centro Habana. A pesar de los esfuerzos por restaurarla, la mayoría de las casas y edificios sufre un deterioro tan serio que, con sólo lluvias, muchos se derrumban, provocando muchas veces la muerte de los que aún viven en ellos.

Hay cuatro plazas que ya han sido restauradas y que constituyen la mayor atracción turística del centro histórico. Cada una es diferente y tiene su propio encanto.

La Plaza de Armas es la que más historia recoge en pocos metros. En ella se fundó la ciudad y se asentó el gobierno colonial.

La Plaza de San Francisco de Asís estaba dedicada al comercio. Allí llegaban los barcos con mercancías, incluyendo los esclavos africanos. Su nombre religioso se debe al convento fundado por los franciscanos y que es hoy una de las joyas de la ciudad.

La Plaza Vieja fue una alternativa a la plaza del gobierno y originalmente fue llamada Plaza Nueva. Era famosa por su mercado y su estacionamiento bajo tierra.

La Plaza de la Catedral era la de la Ciénaga, por terminar allí uno de los ramales de la Fosa Real, el primer acueducto de la ciudad. En este lugar se creó el primer baño público. En el siglo XVIII se comenzaron a construir las casas que la rodean, incluyendo la Iglesia San Ignacio de Loyola, que más tarde se convertiría en la Catedral de La Habana.

Por supuesto, la capital de Cuba no es sólo la Habana Vieja y sus cuatro plazas. En este blog, iré hablando con detalles de muchos lugares de interés y hechos históricos.

Por ahora, espero disfruten algunas de sus escenas.

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La Plaza de la Catedral

Cementerio Cristóbal Colón

ENLACES EXTERNOS

Un post hermoso y conmovedor dedicado a la Habana de un amigo blogglero y cubano (en Londres)

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