“El monumento que más honra la memoria del arquitecto es el pórtico de noble inspiración románica, con tres entradas que aluden a la trinidad divina, construido con piedras de la misma calidad que las que se usaron para edificar los palacios de la ciudad. Hacia el norte y el sur en lo alto de la obra, sendos relieves marmóreos muestran la crucifixión en el monte Calvario y la conmovedora imágen de la resurrección de Lázaro, apenas emergido del sepulcro. Impresionante es el coronamiento, formado por tres esculturas que representan las virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad, ellas lucen sus atributos en solemne expresión de serena espera y a sus pies en el mismo bloque de mármol de Carrara, la divisa latina: “JANUA SUM PACIS”.”