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El Prado o Paseo de Cienfuegos

1 Comments
August 16th, 2009
Posted in Cienfuegos, tagged with , , , ,

Cuando uno entra a Cienfuegos por carretera, sube una loma hacia la derecha y lo primero que topa es con el Prado que atraviesa la ciudad completa y la divide en dos mitades. En casi todas las ciudades de cuba hay un “Prado”, pero este es el más largo.

Una senda va y otra senda viene, y entre las dos está el paseo de unos doce metros de ancho (cálculo impreciso y a puro recuerdo, quizás por eso agigantado) con árboles y bancos a cada lado, el centro libre para caminar, interrumpido por monumentos salteados, entre ellos el más reciente y llamativo: el popular cantante Benny Moré, pionero de la salsa, de la guaracha del bolero, padre espiritual de todos los famosos de la salsa en el mundo latino y por ello reverenciado. Con sus pantalones bombacho, su bastón para marcar el ritmo y su sombrero alón parece emitir uno de sus peculiares gritos con que amenizaba sus canciones inolvidables. Los paseantes lo saludan y se toman fotos junto a él. Ya en apenas pocos años esto se ha convertido en un rito y obligado recuerdo para todo el que visite la Ciudad del Mar.

Pero el Prado no siempre fue así. Regresando en el tiempo, hasta los años cuarenta y cincuenta, el paseo fue el sitio de las reuniones sociales donde los ancianos buscaban reposo y entretenimiento a sus miradas; y los jóvenes perseguían a las chicas casaderas que daban vueltas y más vueltas en su entorno, mientras ellos se agrupaban sobre un banco o recostados de las luminarias. Si pudiera contarse con una inexistente estadística, podría afirmarse que gran parte de los matrimonios cienfuegueros se gestaron en el famoso paseo.

Claro que los de los blancos se concertaron entre las calles Campomanes y San Carlos; y los de los negros y mulatos desde San Carlos hacia la entrada de la ciudad. Porque la rígidamente segregacionista ciudad de comerciantes no permitía ni caminares y mucho menos amoríos interraciales. Lo más que se admitió fue que algún joven deportista de rendimiento extraordinario, un nadador o un remero, que tuviera sangre negra en sus venas pero pálido matiz en su piel (los nombrados jabaos) fuera parte del equipo de su club privado para incrementar su gloria deportiva.

Pero volvamos al Prado. ¡Cuánto esplendor adquiría en los Carnavales una vez al año! Se alineaban a todo lo largo las sillas de metal, de las que colocaba la municipalidad y las que sacaban los vecinos. Los vendedores ambulantes hacían zafra con antifaces, pitos, matracas y plumeros.

Se plantaban escenarios para las orquestas locales como la del Benny, la Aragón y Loyola, así como las procedentes de otras provincias: Chapotín, Roberto Faz y Maravillas de Florida. Podrían mencionarse otras, pero estas eran las que nunca faltaban. Acudían comparsas y carrozas de toda la región, con nombres tan sugestivos como Los Moros Azules, los Príncipes de la Caridad, los Patinadores, Melodía y los Chucheros. El pueblo arrollaba tras ellas, en buena parte disfrazados sobre todo los niños y jóvenes. Un disfraz muy generalizado era el de negrito, barato y fácil de hacer en casa con una capucha de tela oscura, una bemba roja engrosada con relleno de algodón y dos huecos para los ojos. Las chicas se divertían colocándose ropa del padre o del hermano y haciéndose pasar por varones, metiéndose con todo el mundo y tirando confetis y serpentinas a su paso.

En el carnaval se borraba la diferencia entre los sexos, las razas, la condición social. Era fiesta de todos, sin peligros, sin abusos ni excesos de bebida. Culminaba en el Parque Martí con una explosión maravillosa de fuegos artificiales y los gritos alborozados de la muchedumbre.

Y el Prado es además la línea recta que te conduce hasta la zona más linda de Cienfuegos, abriéndose a las aguas de la bahía hacia ambos lados, donde se te llenan los ojos de remanso y belleza… pero esa ya es otra historia.

- De una cienfueguera que se fue a estudiar en La Habana y, al prendarse de un habanero, decidió quedarse en la capital (porque los capitalinos sí que no dejan su ciudad, de la que dicen “Pa´ pueblo´e campo La Habana, y pa´ vianda la carne´puerco”)

[Este articulo no lo escribió la dueña del blog]


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Sobre la Ciudad de Cienfuegos

Fotos de Cienfuegos

Un poco sobre Benny Moré

1 Comment

  • NELBA ELIDA RIVERO

    QUIERO RECIBIR FOTOS DE CIENFUEGOS LA CIUDAD MAS BELLA DE CUBA QUE AMO

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